Cuarentena y el Home-office: ¿Qué pasará mañana?

 

Desde marzo, quedarse en casa pasó a ser más que una decisión; se convirtió en un lema, un hashtag, una forma de vida. Las empresas digitales y los más familiarizados con el emprendedurismo y la proactividad, se sintieron a gusto. Muchos que no estaban habituados a la modalidad, se llevaron una grata sorpresa.

En Reuters, estadísticas muestran que, en ciertas actividades, la productividad de los empleados de empresas digitales aumenta cuando se combina trabajo en casa con visitas a las oficinas sólo para reuniones de coordinación. Pero el mismo informe declara que muchas empresas, que antes no tenían ningún tipo de apuesta al trabajo en casa, están obteniendo mejores resultados comparado a los normales. 

La empresa Wolox cesó el alquiler de todas sus oficinas comerciales en Chile y suspendió por el mismo tiempo la asistencia de gran parte de sus recursos humanos en Argentina. Dicen que cumplir horarios desde casa y conectados, rinde más. Pero esta forma de trabajo piensa quedarse. Antes de la pandemia, aplicaban la modalidad de manera dispersa. Hoy, que la cuarentena es una obligación, aprovecharon para repensar el futuro de la empresa: “a la oficina vamos a distraernos y compartir ideas con colegas”.

Clarín difundió una encuesta donde se manifiesta que 2 de cada 3 empleados desean seguir optando por el “teletrabajo” luego de la cuarentena. Los trabajadores lo avalan pues se ahorran el tiempo “perdido” en traslados. Pero… ¿Hay un mundo preparado para ello?

No podemos decir que un 100% sí, pero todo indica que el futuro está allí. Netflix, Amazon, Mercado Libre, Pedidos Ya!, por mencionar sólo algunas nacionales y extranjeras, son empresas que trabajan desde hace ya bastante tiempo para vivir “On Demand”, seleccionar productos y servicios y no moverte de tu casa.

Si esta lógica de compra y venta prospera, ya no necesitaremos tráfico de gente por las calles de las grandes ciudades. En la década del 60, Mc Luhan predijo que las ciudades iban a ser abandonadas pues las noticias podían escribirse desde cualquier lado sin la necesidad de estar en el lugar. Aún ese mundo no llegó pero ya hay indicios de que la concentración de la población en un mismo lugar comienza a flaquear: barrios privados, semi privados, country se instalan a las afueras buscando aire fresco y cada vez hay más redacciones de diarios vacías porque los periodistas envían sus materiales por email.

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